El Senado de la Nación rechazó ayer, con 63 votos a favor y 7 en contra, el veto presidencial a la Ley de Emergencia a la Discapacidad, que buscaba extender la protección a las personas con discapacidad hasta diciembre de 2026. Esta es la primera vez desde 2003 que el Congreso logra anular un veto presidencial.
La sesión, que se llevó a cabo mientras el presidente Javier Milei se encuentra de gira, quedó marcada por un escándalo de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), que salpica a la hermana del mandatario, Karina Milei.
El veto fue defendido por la senadora del PRO, Carmen Álvarez Rivero, quien argumentó que ya existe una ley de discapacidad y que lo que se necesita es «gestión» y no una nueva ley. La senadora fue la única en tomar la palabra para defender la medida del Gobierno, ya que ningún senador de La Libertad Avanza se anotó para hablar.
El rechazo del veto se suma a un plan de la oposición para impulsar un proyecto que restrinja las facultades presidenciales sobre los decretos de necesidad y urgencia (DNU). A pesar de la derrota legislativa, la Casa Rosada ya se prepara para avanzar con un plan de judicialización para evitar la aplicación de la ley.
El resultado de la votación es un duro revés para el Gobierno, que este domingo medirá fuerzas con Unión por la Patria en las elecciones de la provincia de Buenos Aires. En la previa, el presidente Milei se involucró de lleno en la campaña y arremetió contra el peronismo.

























