En días recientes se suspendió, de manera preventiva, la entrega de acciones de YPF, lo que marcó un punto crítico en el juicio por la expropiación. Ahora, los fondos informaron oficialmente a la Corte de Apelaciones que, en caso de que la apelación tenga éxito, no están interesados en retener las acciones, sino en establecer garantías alternativas o condiciones que permitan revertir fácilmente la transferencia de activos. Entre los beneficiarios se encuentra, por ejemplo, el fondo Burford Capital, que dejó claro que jamás buscará controlar YPF a través de la asunción del 51% de las acciones que exige la jueza Loretta Preska.
La solicitud presentada por los fondos plantea que la Corte no se incline a denegar simplemente la suspensión de la orden de entrega, sino que derive el asunto al tribunal de distrito. De este modo, Argentina tendría la oportunidad de proponer una garantía alternativa o establecer condiciones que eviten un resultado irreversible mientras se tramita la apelación. La medida se interpreta como un intento de los beneficiarios por asegurar el cobro de la sentencia, sin comprometer la dirección de la petrolera.
Según los argumentos expuestos, retener el 51% de las acciones supondría conceder a Argentina una «suspensión incondicional de la sentencia subyacente», algo que los fondos consideran inaceptable. Por ello, manifiestan su preferencia por condiciones razonables que salvaguarden sus derechos sin alterar el equilibrio de control de la empresa.

























