Cuando el tablero marcaba 126 presentes y el reloj avanzaba, La Libertad Avanza quedó a apenas tres diputados de que la sesión se cayera. Entre las bancas vacías estaba la de Tortoriello, quien se encontraba de vacaciones en el Caribe. La escena fue tan crítica que la apertura del debate solo se salvó por una intervención de último momento del interbloque Provincias Unidas, liderado por Giselle Scaglia y Miguel Ángel Pichetto. Nicolás Massot, al sentarse, sintetizó la situación con ironía: “Estuvieron a un minuto de que se les caiga la sesión”.
La ausencia del legislador rionegrino no pasó inadvertida. Con el faltazo ya instalado en los medios, Tortoriello debió interrumpir su descanso y tomar un avión de urgencia desde el Caribe para llegar a Buenos Aires. Finalmente arribó al Congreso justo para la votación.
El Presupuesto 2026 fue aprobado en general gracias a una alianza entre el oficialismo, el PRO, sectores del radicalismo y bloques provinciales. En un escenario de extrema fragilidad parlamentaria, cada banca cuenta, y la decisión de priorizar un viaje personal expuso al Gobierno a un riesgo innecesario.
El malestar se sintió tanto en el Congreso como en Río Negro. Desde distintos sectores se cuestionó la contradicción entre el discurso de responsabilidad institucional y una ausencia por motivos personales en la votación más importante del año.

























