El Gobierno nacional realizó uno de los pagos de deuda más importantes del año, al desembolsar más de USD 4.200 millones correspondientes al vencimiento del 9 de julio, fecha establecida como hito financiero tras la reestructuración de 2020. El pago incluyó USD 2.550 millones en concepto de amortización e intereses de bonos globales, mientras que los USD 1.600 millones restantes se transferirán en los próximos días.
El impacto fue inmediato en las reservas brutas del Banco Central, que cayeron USD 2.552 millones, perforando el umbral simbólico de USD 40.000 millones y ubicándose en USD 39.168 millones. Esta baja se da en medio de la revisión técnica en curso con el Fondo Monetario Internacional, donde Argentina ya incumplió la meta de acumulación de reservas netas pactada para el primer semestre (USD 9.000 millones), que hoy estarían por debajo de los USD 5.000 millones.
El secretario de Finanzas, Pablo Quirno, celebró el cumplimiento del compromiso con un mensaje en la red X:
“En el Día de la Independencia honramos nuestras obligaciones como dijimos y cumplimos desde el primer día del gobierno del Presidente @JMilei
TMAP Viva la Patria”
El Ministerio de Economía explicó que el pago realizado corresponde a bonos reestructurados, entre ellos los AL30 y GD30, que concentran la mayor parte del vencimiento con montos superiores a los USD 1.000 millones cada uno. El análisis de GMA Capital advierte que, si las tasas de los bonos se estabilizan por debajo del 10% anual en dólares, podrían aparecer oportunidades de ganancias en títulos como el GD35 y el GD41.
Desde el equipo económico se insiste en que la disciplina fiscal y la reducción del gasto siguen siendo pilares fundamentales del programa económico, mientras se intenta contener la caída de reservas y sostener la confianza ante el FMI. Según la consultora LCG, el Gobierno deberá sumar entre USD 5.000 millones y USD 9.500 millones adicionales en el último trimestre del año para alcanzar los objetivos del programa.

























