Desde las primeras horas de este jueves 14 de mayo, los conductores de la región se encontraron con una nueva actualización en las pizarras de YPF. El incremento, confirmado por el presidente de la compañía, Horacio Marín, se fijó en un 1% promedio para todas las variedades de nafta y gasoil. Según explicaron desde la firma, la decisión técnica responde de manera directa a la inestabilidad geopolítica en Medio Oriente, factor que ha introducido una fuerte incertidumbre en la comercialización global del crudo y obligó a recalibrar los costos operativos a nivel local.
Pese al impacto en el bolsillo de los usuarios, Marín aclaró que la empresa mantendrá vigentes los esquemas de «buffer» y «micropricing», herramientas que buscan amortiguar las oscilaciones bruscas del mercado internacional. No obstante, el ajuste consolida una tendencia alcista que ya ubica a la nafta súper por encima de la barrera de los 1.800 pesos en la mayor parte de las ciudades rionegrinas y neuquinas, marcando una brecha de precios que varía según la ubicación geográfica de los puntos de expendio.

En Neuquén Capital, el litro de nafta Súper se ubicó en 1.805 pesos, mientras que la opción premium (Infinia) ya escala a los 2.054 pesos. Por su parte, la red de estaciones de servicio de General Roca, Viedma y Bariloche presentan valores idénticos entre sí, pero ligeramente superiores a los de la capital neuquina: la Súper trepó a los 1.822 pesos y la Infinia alcanzó los 2.074 pesos. En cuanto a la línea diésel, el producto de mayor octanaje promedia los 2.480 pesos en Río Negro, mientras que en Neuquén llega a los 2.534 pesos por unidad.

Este movimiento de la petrolera de bandera suele funcionar como el disparador para el resto de las competidoras privadas del mercado nacional. Se espera que en el transcurso de las próximas horas, las estaciones de servicio bajo las marcas Shell, Axion y Puma realicen movimientos similares en sus estructuras tarifarias para evitar el desfasaje de demanda en los surtidores locales, en un contexto de persistente presión inflacionaria sobre los costos de logística y transporte.

























