La mañana de este lunes arrancó con movimientos judiciales en el edificio central de la Municipalidad de Allen. Por orden de la Justicia, efectivos ingresaron a las oficinas de Hacienda en el marco de una investigación penal que tiene como principal apuntado al intendente Marcelo Román.
El operativo se desarrolla con fuerte hermetismo y tiene como objetivo principal la búsqueda de documentación vinculada a una causa por presunto peculado. La investigación se inició a raíz de una denuncia presentada por el Tribunal de Cuentas local.
La presentación judicial no solo involucra al jefe comunal, sino también al empresario de medios Sebastián Ocampo, quien sería asesor de Román. De acuerdo a la denuncia, Ocampo habría ejercido funciones dentro del municipio sin tener un nombramiento oficial ni relación contractual alguna con el Estado local.
Según consta en el expediente, entre fines del año pasado y abril de 2024, Ocampo habría utilizado un teléfono celular oficial entregado por el propio intendente Román, pese a no formar parte de la planta municipal. El caso plantea la presunta usurpación de un cargo público, por lo que también se lo investiga a él en paralelo.
La denuncia fue ingresada a fines de junio por el Tribunal de Cuentas, en base a una ordenanza que le permite accionar judicialmente cuando detecta posibles delitos en la administración. La fiscal María Celeste Benatti, titular de la Fiscalía N°4 de General Roca, está al frente de la causa y ya ordenó medidas en el marco de la investigación preliminar.
Por el momento, ni el municipio ni el propio intendente Román emitieron declaraciones oficiales sobre el procedimiento judicial. En Allen, el clima político se encuentra enrarecido, con una gestión municipal que acumula señalamientos y escándalos de diversa índole.

























