El consumo de productos básicos sigue sin recuperarse y cada vez más familias recurren a la tarjeta de crédito para financiar sus compras en el supermercado.
Un relevamiento de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, basado en datos oficiales del INDEC, revela que el 46% de las operaciones en supermercados se pagan con tarjeta de crédito, frente al 39% registrado en diciembre de 2023. En el mismo período, el uso de débito cayó del 34% al 27% y el efectivo del 20% al 16%.
Esta tendencia refleja que un número creciente de hogares se endeuda para afrontar gastos mensuales de alimentos, higiene y artículos de primera necesidad.
El panorama de ventas no es alentador: en mayo, las operaciones en supermercados, mayoristas y minoristas estuvieron un 30% por debajo del nivel de diciembre de 2023. En lo que va de 2025, los mayoristas acumulan una caída del 5%, mientras que las grandes cadenas minoristas muestran un crecimiento del 6,1% interanual.
En el segundo trimestre del año, las tarjetas de crédito concentraron el 63,2% del volumen operado, 5,4 puntos más que un año atrás. Las compras en un pago representan el 58,3% del total, y los planes en cuotas pasaron del 29,1% al 34,8%.
El mayor uso del crédito llegó acompañado de un incremento en la mora: en mayo alcanzó el 4,2% del total, un punto más que en abril y 2,2 puntos más que el mismo mes del año pasado.
Promociones bancarias, reintegros de hasta el 40% y la necesidad de financiar compras impostergables aparecen como los principales factores detrás de este cambio en los hábitos de pago de los hogares argentinos.

























