Un hombre que se encontraba con prisión domiciliaria fue demorado por personal de la Subcomisaria 69° de General Roca, luego de la Unidad de Arresto Domiciliario por Monitoreo Electrónico señaló que el dispositivo se encontraba fuera de la zona permitida.
El detenido tenía hambre y quería comer un sandwich de mortadela. Como no tenía a nadie que le haga la compra, se la jugó y dejó todo por el sandwich. Volviendo del almacén fue sorprendido por las fuerzas de seguridad.
Personal policial identificó al hombre afuera de su domicilio y es ahí donde divisaron qué portaba un dispositivo de monitoreo. La UADME había solicitado que se constatara la ubicación del sujeto ante las reiteradas alertas del dispositivo por estar fuera del rango permitido.
Informada la fiscalía de turno, dispuso la demora y el inicio de actuaciones por desobediencia judicial, aunque nada se dijo acerca de si pudo o no comer el sandwich.

























