El Puerto de San Antonio Este se prepara para un hito que marcará un antes y un después en su historia operativa y logística. Tras intensas gestiones provinciales articuladas por la Secretaría de Puertos, la Prefectura Naval Argentina habilitó de manera oficial el ingreso de buques de gran porte, consolidando a la terminal rionegrina como un nodo estratégico para el desarrollo energético nacional.
La nueva autorización permite el amarre en el Sitio 1 del Muelle de Ultramar de embarcaciones de hasta:
- 200 metros de eslora (largo).
- 50.000 toneladas de desplazamiento.
Este logro es el resultado de un riguroso proceso técnico que incluyó la presentación de estudios específicos, inspecciones de seguridad y el cumplimiento de las normativas operativas exigidas por la autoridad marítima.
La nueva capacidad del puerto se estrenará a lo grande en las próximas semanas con la llegada del VIGOR OL. Se trata de un buque de carga de última generación (construido en 2025), de bandera liberiana, que mide 183 metros de eslora y 31 metros de manga.
La nave zarpó de India a principios de julio cargando 3.640 caños destinados a la empresa Southern Energy S.A. (SESA). Este cargamento será vital para la construcción del San Matías Pipeline y representa la primera de las 11 embarcaciones programadas para abastecer esta fase del proyecto. Una vez en tierra, los caños se acopiarán en una plazoleta de 20 hectáreas especialmente acondicionada dentro del predio portuario.
Esta obra logística no es un hecho aislado, sino la base de un plan de infraestructura mucho más ambicioso. El San Matías Pipeline contempla un gasoducto dedicado de 471 kilómetros que conectará la formación de Vaca Muerta con la costa rionegrina, sentando las bases para la licuefacción y exportación de Gas Natural Licuado (GNL) desde el Golfo San Matías.
El megaproyecto liderado por Southern Energy prevé la instalación de dos unidades flotantes de licuefacción y una inversión que supera los USD 15.000 millones, transformando por completo la economía de la región.
Con esta expansión operativa, Río Negro no solo fortalece su cadena de suministros y genera nuevas oportunidades de empleo y desarrollo para proveedores locales, sino que se posiciona formalmente como la gran puerta de salida de la energía argentina hacia los mercados globales.

























