Hay un problema que ningún gobierno resolvió en dos décadas: contratos de obra pública que quedaron abiertos en los papeles, sin cierre formal ni recepción definitiva, aunque muchas de esas obras estén frenadas, abandonadas o incluso terminadas y en uso. Un limbo administrativo que genera juicios millonarios contra el Estado y rutas a medio hacer.
El senador Enzo Fullone —rionegrino, exdirectivo de Vialidad Nacional en la provincia— decidió atacar el nudo por ley. Su proyecto crea un Régimen Excepcional para la Regularización de la Obra Pública, con una lógica simple: el Estado paga una suma final calculada con parámetros objetivos y, a cambio, la empresa renuncia a cualquier reclamo judicial presente o futuro. Borrón, cuenta nueva y contratos cerrados de mutuo acuerdo, con un plazo de vigencia de 24 meses.
El dato que más importa de este lado del país: de las al menos 57 obras nacionales neutralizadas que releva el proyecto, varias están en Río Negro. Las rutas 22, 23 y 151 —arterias vitales para la conectividad, la seguridad vial y la producción de la provincia— arrastran trabajos iniciados entre 2009 y 2021 que nunca llegaron a destino. «Esta es una realidad extendida en todo el país», resumió Fullone.
El esquema prevé concesiones recíprocas: las empresas obtienen la condonación de multas acumuladas durante la parálisis, la liberación de garantías y una salida limpia del Registro de Constructores si no hubo dolo; el Estado, a cambio, se saca de encima el riesgo de litigios eternos que siempre terminan pagando los contribuyentes. El objetivo final es que esos tramos puedan relicitarse con proyectos actualizados y nuevas modalidades de contratación.
La iniciativa lleva también la firma de Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario, y forma parte de la agenda legislativa que el oficialismo quiere discutir en paralelo a la reforma electoral. Si prospera, será la primera vez en veinte años que alguien intente ordenar el cementerio de obras inconclusas que dejó la vieja política. Las rutas del Alto Valle, mientras tanto, siguen esperando.

























