Weretilneck criticó que, en lugar de «asumir su responsabilidad» y «cumplir con la sentencia», la Nación haya optado por «estirar el proceso innecesariamente». El gobernador alertó sobre el grave riesgo que esta demora implica, ya que miles de usuarios continúan «poniendo en riesgo su vida todos los días por el estado calamitoso de la ruta».
El fallo de la Justicia Federal había reconocido el derecho colectivo a la seguridad vial y establecido plazos concretos: el Estado Nacional debía presentar un plan de obras en 10 días y comenzar los trabajos en un lapso de 90 días.
Desinterés por el Desarrollo Provincial
El gobernador enfatizó que al apelar, el gobierno central vuelve a «desconocer los argumentos presentados y documentados» en la causa. «En lugar de cumplir con la sentencia y presentar un plan de reparación para la Ruta 151, lo que están haciendo es patear el problema para adelante y mostrar que no les importa Río Negro», subrayó.
Weretilneck concluyó su crítica resaltando la importancia estratégica de la vía, la cual es «una ruta para el desarrollo del norte provincial» que sufre un «enorme grado de abandono». Acusó al «centralismo porteño» de menospreciar el reclamo conjunto de los intendentes y, lo que es más grave, de no preocuparse por «las vidas que todos los días se ponen en juego» al transitar por esa ruta.

























