En un movimiento que generó risas y cejas alzadas, el PJ rionegrino presentó ayer su lista única al Congreso, con fuerte impronta kirchnerista. Mientras tanto, en Roca la gestión municipal no levanta cabeza… ¿cuál es la prioridad?
En un clima de solemnidad militante y guiños al viejo manual del PJ, se presentó en General Roca la lista con la que el justicialismo rionegrino buscará recuperar protagonismo en el Congreso Nacional. Encabezada por figuras estrechamente ligadas al kirchnerismo, la propuesta tiene más de nostalgia que de renovación.
Entre los nombres confirmados, destacan referentes del Instituto Patria, militantes de la vieja guardia y exfuncionarios del ciclo K que reaparecen con fuerza tras años de bajo perfil. En el acto no faltaron las referencias al «modelo nacional y popular», a la “década ganada” y al “abandono de los más humildes” por parte del gobierno nacional actual.
El Partido Justicialista de Río Negro inscribió la nómina Celeste y Blanca, que aglutina a los espacios de Martín Soria y el senador Martín Doñate, sin internas confirmadas ya que los rivales se bajaron. Encabezarán la lista al Senado Soria junto a Ana Marks; en Diputados va Adriana Serquis, con el concejal Leandro Costa Brutten como suplente.
Lo irónico (aunque ya no sorprende) es que mientras el país atraviesa una etapa crítica de recortes y ajustes, el PJ sigue confiando en fórmulas repetidas. Lejos de abrir paso a nuevos liderazgos, optó por un enroque generacional donde los mismos apellidos, los mismos slogans y las mismas promesas pueblan el escenario.
En Río Negro, donde el kirchnerismo tuvo su bastión en épocas de Cristina presidenta, esta jugada podría reordenar el mapa electoral dentro del peronismo. Pero, ¿será suficiente para volver a enamorar al votante que ya probó, se decepcionó y miró para otro lado?
Por ahora, el PJ se aferra a su liturgia: unidad, aplausos y una foto de campaña que parece sacada del 2011.

























