La emergencia se desencadenó cuando la madre del niño, de apenas un mes y medio de vida, solicitó auxilio urgente ante la situación crítica que atravesaba el lactante, quien evidenciaba serios problemas respiratorios. Ante la gravedad del cuadro, dos efectivos pertenecientes a la Comisaría 47 intervinieron de manera inmediata para brindar asistencia tanto a la mujer como al recién nacido.
Durante el traslado hacia el centro asistencial, los agentes desplegaron maniobras de reanimación cardiopulmonar en el móvil policial. Fue en el transcurso de este trayecto de urgencia cuando la agente Alarcón logró despejarle las vías respiratorias al bebé, una acción determinante que permitió restablecerle el flujo de aire y estabilizar su condición general.
Gracias a la rápida y coordinada respuesta del personal policial, el menor ingresó a la guardia del hospital local a las 22:02 horas. Los profesionales médicos constataron que el niño presentaba signos vitales estables y se encontraba fuera de peligro tras el dramático episodio.
Finalmente, el bebé quedó internado bajo observación médica en el nosocomio para asegurar su recuperación integral. El procedimiento policial evitó que la situación de salud del lactante derivara en un desenlace fatal, destacando la importancia de la capacitación del personal de seguridad en protocolos de primeros auxilios.























