Frente al alarmante crecimiento de los siniestros viales en rutas y ciudades de Río Negro, un vecino de Viedma impulsa un proyecto que busca transformar a los ciudadanos en protagonistas activos del control del tránsito. Emiliano Álvarez Guerreiro presentó una propuesta para que se desarrolle una aplicación móvil provincial que permita denunciar infracciones de tránsito en tiempo real, con pruebas técnicas como videos, ubicación y velocidad del vehículo infractor. “Hay apps para todo. ¿Por qué no tener una para salvar vidas?”, plantea Álvarez Guerreiro.
La iniciativa ya fue formalizada en la Legislatura rionegrina como proyecto de iniciativa popular, aunque para que sea tratado sin intervención política directa, necesita recolectar alrededor de 17 mil firmas, lo que representa el 3% del padrón provincial. Otra vía posible sería que un legislador adopte la propuesta y la presente como propia.
Denunciar desde el celular: cómo funcionaría la app
La aplicación estaría diseñada para registrar infracciones graves, como maniobras temerarias, exceso de velocidad, adelantamientos indebidos o circulación por banquinas, entre otras situaciones peligrosas. “Sería una app homologada, seria, bien diseñada con respaldo técnico y legal. Río Negro tiene producción de software, podemos hacerlo con el Ministerio de Modernización y con validación del INTI”, detalló Álvarez Guerreiro en diálogo con FM DE LA COSTA.
La idea es que cada denuncia cargada cuente con registro de video, día, hora, geolocalización precisa y parámetros de velocidad, para que pueda ser analizada por los organismos correspondientes y eventualmente utilizada como evidencia válida.
Participación ciudadana en tiempos de emergencia vial
Río Negro vive una crisis en materia de seguridad vial, con altos índices de siniestralidad en rutas clave como la 22, la 151 y la 6, y en zonas petroleras de alto tránsito como las cercanías de Catriel o Cipolletti. La propuesta de Álvarez Guerreiro se inscribe en ese contexto, y busca aportar una herramienta directa y accesible para que la población colabore en la prevención.
“Soy católico y creo que hay que defender la vida en todas las instancias. Esta app no es para castigar, sino para generar conciencia”, remarcó.
Además, señaló que muchas veces los ciudadanos se sienten impotentes ante situaciones peligrosas en la ruta. “Esto nos permitiría dejar de lamentarnos o de comentar por redes sociales y empezar a actuar con responsabilidad”, agregó.
El desafío: juntar las firmas o encontrar eco político
Aunque el proyecto ya fue ingresado a la Legislatura, la figura de iniciativa popular implica un alto umbral de adhesiones: unas 17 mil firmas verificadas. “Es una cifra alta, y yo solo no lo puedo lograr. Por eso es clave que la ciudadanía lo reciba bien, que se comprometa”, reconoció su autor.
La otra posibilidad, que por ahora parece más viable, sería que algún legislador se interese en el tema y lo presente por la vía tradicional, lo que aceleraría el tratamiento parlamentario.
¿Y ahora qué?
La pelota está en la cancha de la política, pero también en la sociedad. La propuesta apunta a un problema concreto y cotidiano, y representa un ejemplo de cómo las iniciativas ciudadanas pueden aportar soluciones reales en temas urgentes. Ahora resta ver si la Legislatura, o algún legislador en particular, se anima a abrir la puerta. “Las rutas están cada vez más peligrosas. Tenemos que empezar a cuidarnos entre todos”, concluyó Álvarez Guerreiro.

























