Los empleados de la cooperativa de trabajo frigorífico JJ Gómez, anteriormente conocida como Fricader, llevaron a cabo una manifestación pacífica en busca de que se escuchen sus reclamos por mejores condiciones laborales. Desde diciembre, el descontento ha ido en aumento, impulsado por la falta de atención y empatía por parte del Consejo Administrativo. La información sobre esta situación fue compartida con TodoRoca por un trabajador anónimo, quien busca visibilizar las dificultades que atraviesan sus compañeros.
Los manifestantes denuncian que la dirección, encabezada por el Presidente de la Cooperativa y su círculo cercano, ha mostrado una actitud despectiva hacia sus necesidades. “Nos han tratado de muertos de hambre y totalmente menospreciados”, expresó uno de los trabajadores, quien también destacó que, a pesar de percibir un salario que apenas supera los 600 mil pesos, muchos de ellos deben sostener a familias numerosas y los ingresos son insuficientes.
La realidad laboral en la cooperativa es compleja. Los empleados se ven obligados a trabajar en feriados sin la posibilidad de reclamar un pago extra o disfrutar de un día de descanso. “Vivimos con mentiras y promesas, pero ya no nos llena la panza”, manifestó otro trabajador, reflejando la frustración acumulada por la falta de respuestas a sus demandas.
La situación se complica aún más por la percepción de que la dirección prioriza sus propios intereses. Los trabajadores han señalado que el Presidente se dedica a realizar viajes con los vehículos de la cooperativa, mientras ellos enfrentan la escasez de recursos y la negativa a mejorar sus condiciones laborales. “Se nos dice que no hay plata”, afirmaron, lo que genera un sentimiento de profundo abandono.
Los trabajadores esperan que sus voces sean escuchadas y que las autoridades competentes tomen medidas para abordar su situación, con la esperanza de que se produzcan cambios que garanticen un entorno laboral justo, equitativo y respetuoso.

























