Máximo Kirchner, líder de La Cámpora y diputado nacional, presentó ante la Oficina Anticorrupción su declaración patrimonial correspondiente al ejercicio fiscal 2024, donde reportó un total de $8.311.567.011,23. Esta cifra representa un incremento de más del 76 % respecto a los $4.719 millones declarados en 2023.
Entre los bienes declarados figuran 27 propiedades, de las cuales solo dos fueron adquiridas por él: el resto surge de donaciones o herencias provenientes de su madre, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, y su padre fallecido, Néstor Kirchner. Además, posee más de 2,8 millones de dólares en efectivo, la mayor porción de su patrimonio actual.
Asimismo, se mencionan participaciones accionarias en empresas vinculadas a investigaciones judiciales por lavado de dinero, y la posesión de dos vehículos adquiridos con ingresos propios, según lo detallado en su presentación.
El crecimiento patrimonial se produjo en un contexto de elevada inflación, devaluación del peso y medidas de ajuste económico, lo que ha potenciado la disparidad entre el incremento de la fortuna del diputado y la situación financiera de la mayoría de los ciudadanos. El historial laboral de Máximo, a quien no se le conoce Curriculum Vitae, no le sorprende a nadie. Quizás su mayor trabajo fue nacer hijo de los ex presidentes, lo que podríamos considerar trabajo, para tan solo poner un renglón en su historial.
Contexto judicial y político:
Gran parte del patrimonio de Máximo Kirchner proviene de herencias y donaciones de sus padres, quienes enfrentan causas judiciales por enriquecimiento ilícito, entre ellas la reciente condena de Cristina Kirchner en la causa Vialidad. Esta situación se produce en paralelo con exigencias judiciales que exigen la restitución de más de 500 millones de dólares por obras viales adjudicadas durante su mandato.

























