El Festival Punto Río Negro se instaló en Cipolletti como una vidriera viva de la identidad productiva provincial, transformando el espacio urbano en un recorrido por los sabores y el trabajo del campo. Con el protagonismo absoluto de las peras y manzanas, el evento propone una experiencia inmersiva donde los asistentes pueden conocer las historias de quienes cultivan la tierra y transforman la materia prima en productos de valor agregado.
El eje central del encuentro es la integración regional. En el predio conviven emprendedores de diversos puntos de la provincia, creando un mercado diverso que va más allá de la fruticultura tradicional. Esta diversidad permite a los visitantes descubrir la potencia de Río Negro como polo productor, vinculando la identidad de cada zona con el consumo urbano y generando un sentido de pertenencia a través de la calidad de lo que se produce localmente.
La gastronomía desempeña un papel fundamental en esta edición. Cocineros locales participan activamente transformando las frutas emblemáticas de la región en platos y productos innovadores, acercando el trabajo de la chacra a la mesa de una manera creativa. Esta combinación entre materia prima y valor agregado busca potenciar la marca provincial, mostrando que detrás de cada manzana o pera hay un proceso de innovación y orgullo rionegrino.
El festival, que continúa abierto hasta este domingo, se consolida como una herramienta para achicar la distancia entre el productor y el consumidor final. A través de este encuentro, se busca fortalecer las cadenas productivas y brindar un espacio de recreación donde el trabajo, la cultura y la diversidad de las regiones se encuentran para proyectar todo lo que Río Negro tiene para ofrecer.
























