El humo no da tregua en el Alto Valle, y esta vez, la noticia llega desde Mainqué. Una vivienda ardió por completo durante la madrugada de este jueves, y en su interior fue hallado el cuerpo sin vida de un hombre. La víctima aún no fue identificada oficialmente, pero sería un residente del lugar, de entre 40 y 50 años.
El hecho ocurrió en una casa ubicada en la zona de chacras, sobre calle Los Álamos. El fuego, voraz y veloz, consumió todo a su paso. Cuando llegaron los bomberos, ya no había nada que salvar, solo apagar los restos de una estructura que colapsó en minutos. Dentro, la escena fue devastadora: el cuerpo calcinado del hombre fue hallado entre escombros y chapas retorcidas.
Las primeras versiones apuntan a una posible falla eléctrica, aunque no se descartan otras hipótesis. La fiscalía y la Policía Criminalística ya trabajan en el lugar, pero como ocurre siempre en estos casos, todo parece moverse a ritmo de trámite. El tiempo lo dirá, como quien dice “veremos qué nos queda después del incendio… además de cenizas”.
Vecinos del sector aseguraron que la vivienda no contaba con conexión eléctrica formal, lo que pone en agenda —una vez más— el tema de la precariedad habitacional. Sí, esa que aparece en los discursos, pero no en los presupuestos.
Mientras tanto, una familia pierde a un ser querido, otra tragedia se suma a la lista de incendios fatales del año, y la pregunta de siempre vuelve a flotar en el aire (junto al olor a quemado): ¿cuántas muertes más hacen falta para que se tomen en serio las condiciones en las que vive mucha gente?

























