Las temperaturas bajo cero y el viento helado dejaron a la vista una realidad cada vez más cruda en Roca: la de quienes no cuentan con un techo para resguardarse. Mientras la mayoría permanece en casa, familias y vecinos se movilizan para alertar a las personas en situación de calle sobre la existencia del refugio estatal, que ofrece abrigo, comida y atención integral en las noches más duras del invierno.
El dispositivo, ubicado en Santa Cruz y Palacios, funciona desde hace dos años y puede albergar hasta doce varones mayores de 18 años. Su coordinadora, Fabiana Sandoval, subrayó que el refugio está operativo y con las puertas abiertas para quienes más lo necesitan.
El acceso es sencillo: no requiere inscripción, ni turnos previos. El horario de atención es de 18 a 8, todos los días. Al llegar, se realiza una entrevista y se acuerdan pautas de convivencia, como la prohibición del consumo de alcohol o sustancias. El espacio es amplio: living, cocina, comedor y tres habitaciones, además de baños y oficinas, conforman un entorno pensado para la contención y el resguardo temporal.
La difusión se volvió clave en estos días de ola polar. Desde redes sociales, vecinos y entidades comparten la información, invitando a “correr la voz” para que ningún desamparado pase la noche a la intemperie. “Si conocés a alguien bajo esta condición, comunicales de este centro de atención donde pueden pasar la noche y disponer de alimentos, higiene y abrigo en forma transitoria”, reza el mensaje que circula por WhatsApp y Facebook.
El refugio no sale a buscar a las personas en la calle, pero la comunidad cumple un rol fundamental al acercar la información. Este trabajo se enmarca en la Ley Provincial Nº 5614, que establece la protección de derechos para gente en situación de calle y que fue aprobada hace apenas tres meses.

























