La historia de un reconocimiento legal que se extendió por más de seis décadas ha captado la atención en Bariloche, donde un hombre logró establecer su filiación tras el fallecimiento de su padre, ocurrido pocos días antes de su nacimiento en 1959. A pesar de que su madre había convivido con el padre, nunca formalizaron el matrimonio, lo que llevó a que el hijo fuera registrado con el apellido materno.
El proceso de reivindicación de su identidad comenzó recientemente, cuando el protagonista, junto a sus tres hermanas, decidió presentar una demanda en el fuero de Familia. Este grupo familiar, que nunca había sido reconocido legalmente por el padre, buscaba establecer su vínculo biológico con él. Para ello, el estudio de ADN se convirtió en la clave esencial de su reclamo. Realizado por el Laboratorio Regional de Genética Forense, el análisis arrojó una probabilidad de paternidad del 99,9991 por ciento, lo que dejó poco margen a la duda sobre la filiación.
El Laboratorio, que participó en todas las etapas del proceso, desde la recolección de muestras hasta la emisión del informe, aseguró que el análisis cumplía con todas las exigencias metodológicas requeridas. El respaldo del Ministerio Público Fiscal y la respuesta favorable del Registro Civil, que no halló objeciones legales al pedido, fueron fundamentales para el avance del trámite judicial.
La jueza a cargo del caso destacó la importancia del derecho a la identidad y consideró que el examen genético presentado tenía suficiente valor probatorio. Citando jurisprudencia relevante, subrayó que la responsabilidad estatal es garantizar el reconocimiento filial, especialmente en situaciones donde las normas de orden público buscan asegurar relaciones claras en el ámbito familiar.
Finalmente, la sentencia emitida ordenó la inscripción del vínculo biológico en los registros públicos, permitiendo que el demandante incorporara el apellido paterno a su identidad legal. Este caso no solo resalta la complejidad de las dinámicas familiares modernas, sino que también pone de manifiesto la importancia de la justicia en la reparación de derechos fundamentales, como el derecho a conocer la identidad.
El reconocimiento de la paternidad, aunque tardío, representa un paso significativo para el demandante y sus hermanas, reafirmando la relevancia del vínculo familiar en la construcción de la identidad personal.

























