Durante el primer semestre de 2025, las exportaciones de bienes de Argentina superaron los 39 mil millones de dólares, marcando el segundo valor más alto en los registros desde 2002. Este logro solo fue superado por el excepcional desempeño de 2022, un año impulsado por los elevados precios internacionales de las materias primas a raíz de las tensiones geopolíticas entre Rusia y Ucrania.
A pesar de que el valor exportado no alcanzó el pico de 2022, el volumen de toneladas exportadas en el primer semestre de 2025 sí estableció un récord histórico, superando todos los registros disponibles desde 2002. Esta disparidad se debe principalmente a la moderación de los precios internacionales, especialmente en el sector agropecuario, cuyos índices cayeron a niveles mínimos desde 2020.
Reconfiguración de la canasta exportadora
Si bien el complejo cerealero y oleaginoso (con la soja a la cabeza) sigue siendo el principal motor de las exportaciones, representando el 16% del valor total, su participación ha disminuido en comparación con años anteriores. Esta tendencia refleja una diversificación positiva en la canasta exportadora argentina.
Sectores en ascenso:
Sector minero y energético: Duplicó su participación en la última década, pasando del 4% en 2015 al 8% en 2025. El complejo petrolero-petroquímico se consolida como uno de los de mayor crecimiento estructural, con un aumento del 47% frente al promedio quinquenal. El complejo de oro y plata alcanzó su valor exportado más alto de la serie, con un incremento del 43% interanual.
Economías regionales: Demuestran un mayor peso, consolidando su presencia en el total exportado.
Carnes y cueros: El complejo de carne y cueros bovinos alcanzó su segundo mayor valor exportado, solo por debajo del pico de 2022.
Sector pesquero: Registró un récord histórico en este semestre, con un aumento acumulado del 12% en los últimos cinco años.
Girasol: Se ubicó entre los sectores más dinámicos, con un crecimiento del 51% respecto al primer semestre de 2024.
Sectores con desafíos:
Trigo, automotriz y cebada: Exhibieron caídas en 2025 tanto interanual como en el promedio de los últimos cinco años, reflejando condiciones menos favorables de precios, oferta o demanda externa.
A pesar de que las cadenas agroindustriales aún explican el 57% del total exportado, esta participación representa el segundo valor más bajo de la última década, solo comparable al de 2023, año marcado por una fuerte sequía.
Este panorama resalta la capacidad de Argentina para mantener un alto volumen de exportaciones en un contexto de precios internacionales desafiante, al mismo tiempo que muestra una incipiente diversificación de su matriz exportadora.

























