El caso Nisman volvió a ocupar la agenda judicial y política. Este miércoles, el juez federal Julián Ercolini imputó al juez Manuel De Campos y a la ex fiscal Viviana Fein por las irregularidades cometidas durante el procedimiento en el departamento de Puerto Madero donde, el 18 de enero de 2015, apareció el cuerpo del fiscal Alberto Nisman con un disparo en la cabeza.
Las imputaciones se basan en el pedido del fiscal Eduardo Taiano, quien consideró que las pruebas fundamentales para esclarecer la muerte del fiscal fueron contaminadas, borradas o directamente desatendidas en el mismo momento en que debían resguardarse. Según la investigación, esos errores iniciales resultaron determinantes para dificultar la reconstrucción de lo ocurrido aquella noche.
El hallazgo del cuerpo de Nisman ocurrió apenas cuatro días después de que presentara ante la Justicia una denuncia explosiva contra la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien acusaba de encubrir a los responsables del atentado a la AMIA de 1994, que dejó 85 muertos.
El caso, rodeado de controversias desde el inicio, sumó ahora un nuevo capítulo: la eventual responsabilidad penal de quienes tenían el deber de preservar la escena y garantizar la investigación. La decisión de Ercolini refuerza la línea de la fiscalía, que apunta a esclarecer no solo la muerte de Nisman, sino también la cadena de irregularidades que marcaron la causa desde sus primeras horas.
























