En medio de las tensiones internas dentro de La Libertad Avanza (LLA) en Río Negro, Julián Goinhex, presidente de la Asamblea del partido, intentó defender a la diputada nacional Lorena Villaverde frente a las acusaciones del ex titular de ANSES Cipolletti, Rafael Cuchinelli. Este último había denunciado pedidos de «diezmo», en dinero y en especies, y su posterior despido del organismo nacional.
Respecto al «diezmo», el ex funcionario de Carlos Soria denunciado por defraudar al Estado explicó que la carta orgánica de LLA contempla estos aportes de afiliados y funcionarios.
Asimismo, reveló que por su negativa a darle parte de su sueldo a Villaverde Cuchinelli ya enfrentaba un expediente disciplinario por «no compartir las ideas éticas y morales del espacio». Esta afirmación sugiere una cultura partidaria que valora la adhesión incondicional a sus principios, donde cualquier disidencia podría interpretarse como una falta de lealtad.
Paradójicamente, el espacio que se dice defensor de la libertad en lugar de fomentar la diversidad de opiniones, sanciona las discrepancias y premia la obsecuencia. Exactamente lo que denunció Cuchinelli.

























