Río Negro dejó una elección compleja y con múltiples lecturas. En una contienda nacionalizada bajo la lógica del “Milei sí o Milei no”, y un gobierno provincial que, a pesar de los esfuerzos por romper la polarización —más de 100.000 votos— no alcanzó para entrar en el reparto de bancas. Un número alto para un espacio provincial, que confirma que Juntos Somos Río Negro conserva estructura y presencia territorial.
En el plano de los resultados, el peronismo logró conservar su presencia en el Senado, de la mano de Martín Soria, más beneficiado por el corte libertario y la dispersión del voto que por una ola propia. Su victoria refleja más una coincidencia de factores —la división del electorado opositor y el arrastre nacional del kirchnerismo residual— que una reconstrucción real del PJ provincial.
Seguramente, la dos veces senadora Silvina Garcia Larraburu y el dos veces senador Martin Doñate se llevarán su premio consuelo como “asesores” con sueldos millonarios que pagamos todos.
Por su parte, La Libertad Avanza se quedó con una banca en Diputados, confirmando la vigencia del fenómeno libertario y consolidando su presencia en el Congreso. Sin embargo, Lorena Villaverde terminó siendo un problema para su propio espacio: el corte de su boleta terminó entregando la banca del Senado al kirchnerismo, el mismo sector al que su discurso buscaba desplazar.
Enzo Fullone, segundo candidato a senador, no se da por vencido y espera que las 11 mesas aún sin computar y los votos recurridos puedan revertir un margen tan estrecho como inesperado.
Aníbal Tortoriello acertó en su estrategia: se despegó por completo de Lorena Villaverde y no compartió con ella ni una sola foto durante la campaña. Enzo Fullone siguió el mismo camino, mostrando alineamiento con el armado nacional al sumarse al cierre de Javier Milei en Rosario.
En tanto, la diputada Villaverde prometió dar explicaciones por su pasado vinculado al narcotráfico, un tema pendiente que sigue generando expectativa dentro y fuera de su espacio.
























