El avance de la tecnología y el uso masivo de cámaras aéreas obligaron al Gobierno de Río Negro a rediseñar sus políticas de conservación en territorio. A través de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático, la Provincia oficializó la actualización del reglamento para el uso de Vehículos Aéreos No Tripulados (VANT), conocidos popularmente como drones, dentro del sistema de Áreas Naturales Protegidas provinciales. La medida busca equilibrar la producción de contenidos y la investigación con el resguardo estricto de la biodiversidad.
La nueva disposición técnica reemplaza a una normativa de 2022 que había quedado obsoleta ante el salto tecnológico y la demanda de solicitudes. El nuevo esquema introduce plataformas y procedimientos digitales mucho más ágiles para la evaluación de permisos, reduciendo la burocracia para investigadores, universidades, documentalistas y organizaciones civiles que requieran realizar monitoreos científicos o tareas de difusión ambiental. Además, se fijaron protocolos de emergencia ante eventos naturales de interés ambiental que exijan un registro audiovisual inmediato.
Sin embargo, la flexibilización de los trámites administrativos viene acompañada de restricciones más severas en el campo de la protección de la fauna. El reglamento incorpora criterios específicos de exclusión para evitar la alteración de ciclos biológicos, prohibiendo vuelos cercanos a zonas de nidificación, apostaderos de mamíferos marinos o áreas de parición. Los operadores deberán someterse a evaluaciones de impacto que medirán el comportamiento de las especies autóctonas antes, durante y después de cada despegue.
Para garantizar que las nuevas reglas de juego se cumplan a rajatabla, el anuncio oficial incluye el lanzamiento de jornadas de capacitación técnica obligatoria para todo el cuerpo de guardas ambientales de la provincia. Estas instancias unificarán los criterios de fiscalización en los puestos de control, actualizarán conocimientos sobre el alcance de las frecuencias de radio de los drones y dotarán a los agentes de herramientas legales para intervenir o incautar equipos ante vuelos clandestinos que pongan en riesgo el patrimonio natural.
«Esta actualización nos permite contar con reglas más claras, procedimientos más ágiles y mejores herramientas de control en el territorio. Buscamos acompañar el trabajo científico y la difusión ambiental responsable, pero bajo una premisa inalterable: la prioridad absoluta siempre será proteger nuestros ecosistemas y la biodiversidad de Río Negro», sentenció la Secretaria de Ambiente y Cambio Climático, Judith Jiménez.
























