La decisión de la Corte Suprema de Justicia de confirmar la condena contra Cristina Fernández de Kirchner en la causa conocida como «Vialidad» generó una inmediata reacción social y política. Un estudio reciente de la consultora Zuban Córdoba, realizado tras el fallo, confirma que el tema divide a la sociedad argentina casi en partes iguales.
El máximo tribunal del país ratificó días atrás la sentencia que considera a la expresidenta y exvicepresidenta responsable de administración fraudulenta en perjuicio del Estado, en el marco de las adjudicaciones de obra pública a Lázaro Báez durante su gestión. Aunque la pena de seis años de prisión quedó firme, no se avanzó sobre la inhabilitación para ejercer cargos públicos. La noticia generó un nuevo pico de tensión en el clima político nacional.
Frente a este contexto, la consultora Zuban Córdoba difundió una encuesta de opinión pública realizada entre el 6 y el 8 de junio, con un relevamiento nacional a más de 2.000 personas, que expone el fuerte nivel de polarización en torno al fallo.
Principales resultados de la encuesta
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El 53 % de los encuestados aseguró que Cristina Fernández de Kirchner es culpable y que la sentencia de la Corte fue correcta.
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Por otro lado, un 46,5 % cree que el fallo fue injusto o motivado políticamente.
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En el grupo etario de 16 a 30 años, la diferencia es más marcada: el 71 % considera culpable a la expresidenta, mientras que solo el 23 % la defiende.
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Entre quienes votaron a Javier Milei en 2023, el 95 % considera a Cristina culpable. En cambio, entre quienes apoyaron a Sergio Massa, el 87 % cree que el fallo es injusto.
La encuesta también detecta que la grieta ideológica se profundiza, especialmente entre los votantes de distintas fuerzas políticas. La percepción sobre el fallo varía no solo por afinidad partidaria, sino también por edad, nivel educativo y nivel de confianza en las instituciones judiciales.
Una decisión judicial con impacto político y social
Más allá de las repercusiones judiciales, el fallo contra CFK se inscribe en un escenario de creciente malestar social, ajustes económicos y realineamientos políticos. Mientras sectores del oficialismo celebraron la decisión de la Corte como un acto de justicia, otros sectores —especialmente del kirchnerismo y organismos de derechos humanos— lo denunciaron como una maniobra de «persecución judicial».
El dato que arroja la encuesta es claro: la condena judicial a una figura central del último cuarto de siglo en la política argentina sigue dividiendo a la sociedad, sin zonas grises.

























