Los números de febrero ponen sobre la mesa una realidad compleja en la provincia. Según el último informe del Observatorio de Consumos Problemáticos, durante el mes pasado se realizaron 3.552 prestaciones destinadas al acompañamiento y tratamiento de personas con adicciones. Estas intervenciones se canalizaron a través de los centros CRAIA y dispositivos territoriales que funcionan en todo el territorio rionegrino.
El dato más impactante del reporte es el desglose de las sustancias. Lejos de mitos o percepciones, la cocaína lidera ampliamente los motivos de consulta con un 39,1%, superando incluso al alcohol, que se ubica en un 22,8%. Más atrás aparecen la marihuana (12,7%) y el tabaco (8,8%), aunque también se registraron casos por consumo de crack, psicofármacos y éxtasis.
Diferentes formas de pedir ayuda
La red provincial ha diversificado sus canales para tratar de «romper la barrera» que a veces impide que el paciente llegue al centro de salud. De las más de 3.500 prestaciones:
- 2.409 fueron de manera presencial (el núcleo duro del tratamiento).
- 1.028 se realizaron por teléfono, una herramienta clave para la contención de crisis.
- 92 fueron virtuales y 23 se concretaron directamente en los domicilios de las personas afectadas.
El Alto Valle, zona crítica
En términos geográficos, la mayor demanda de servicios se concentró en el Alto Valle, la Zona Atlántica (Viedma) y la Zona Andina (Bariloche). Esta distribución coincide no solo con la cantidad de habitantes, sino también con la mayor disponibilidad de dispositivos de atención.
Para las autoridades de salud, sistematizar estos datos permite ajustar la «puntería» de las políticas públicas. Saber que 4 de cada 10 pacientes atendidos consumen cocaína obliga a los centros de atención a fortalecer protocolos de desintoxicación y acompañamiento a largo plazo, articulando con el sistema hospitalario y la justicia.

























