El director del Sistema Integral de Atención Rionegrina de Medicina de Emergencias, Miguel Ledesma, expresó su preocupación por el marcado incremento en la demanda de servicios por parte de afiliados a PAMI. Según las estadísticas oficiales, más del 60% de las intervenciones diarias del organismo se destinan a pacientes de dicha obra social, quienes recurren al sistema público ante la falta de respuesta de las ambulancias privadas contratadas por PAMI en ciudades como Viedma, General Roca, Cipolletti y Bariloche.
Esta saturación está afectando la capacidad operativa del SIARME, provocando una extensión en los tiempos de respuesta. Mientras que los rangos habituales oscilan entre los 4 y 5 minutos, la alta demanda los ha desplazado a entre 5 y 7 minutos. Ledesma advirtió que el déficit de las prestadoras privadas de la obra social nacional está derivando en una sobrecarga laboral y financiera insostenible para el Estado rionegrino, impactando en el consumo de medicamentos, insumos descartables y combustible.
Uno de los puntos más críticos señalados por las autoridades es la naturaleza de las consultas. Gran parte de las solicitudes de afiliados de PAMI corresponden a cuadros de baja complejidad, como cambios de sondas, controles de presión o dolores lumbares, que deberían ser resueltos por médicos de cabecera o servicios privados. Esta situación dificulta que los equipos de emergencias puedan acudir con la celeridad necesaria a incidentes de riesgo de vida, tales como accidentes cerebrovasculares (ACV) o traumatismos de cráneo, para los cuales el sistema fue diseñado originalmente.
Desde el Ministerio de Salud provincial remarcaron que, si bien la obligación del Estado es atender a todos los ciudadanos, es imperioso que PAMI regularice la situación de sus prestadores. El objetivo es evitar que se siga resintiendo el servicio de emergencias que Río Negro brinda a la comunidad, garantizando que los recursos públicos estén disponibles para las urgencias reales en la vía pública y domicilios de pacientes sin cobertura.
























