El Ministerio de Trabajo dictó este jueves la conciliación obligatoria en el conflicto con los controladores aéreos, lo que dejó sin efecto la medida de fuerza prevista para el fin de semana. La decisión implica que se retrotraen las condiciones laborales al estado previo al reclamo y obliga a las partes a mantener el diálogo durante los próximos 15 días hábiles.
La Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA) había anunciado un paro que iba a afectar vuelos entre el viernes 12 y el domingo 14 de julio, en plena temporada de invierno. Sin embargo, tras la intervención del Gobierno, la protesta quedó suspendida.
Desde la Secretaría de Trabajo destacaron que esta instancia busca garantizar el funcionamiento del servicio aéreo y evitar perjuicios a los usuarios. También se intimó a los trabajadores a no realizar medidas que alteren la prestación normal del servicio.
La conciliación obligatoria fue oficializada a través de una resolución firmada este jueves. Durante el período de vigencia, se desarrollarán reuniones para intentar destrabar el conflicto.

























