El Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó este jueves que su staff técnico aprobó la primera revisión del programa de facilidades extendidas con Argentina. El visto bueno del organismo destraba un desembolso estimado en 2.000 millones de dólares, aunque la decisión final quedará en manos del Directorio, que se reunirá antes de fin de mes.
Desde Washington, el FMI destacó que el programa tuvo un “inicio sólido”, incluso en un contexto internacional más complejo. Subrayaron avances en la desinflación, el crecimiento económico y una baja en los niveles de pobreza. Además, resaltaron el regreso de Argentina a los mercados internacionales de capital, hecho que consideraron “anticipado”.
El informe también valora la continuidad en la implementación de políticas fiscales y monetarias “estrictas”, que sostienen el rumbo del programa. En esa línea, se ponderó la transición hacia un esquema cambiario más flexible y el levantamiento gradual de controles, que —según el Fondo— se desarrolló sin sobresaltos.
El organismo también señaló que se alcanzaron nuevos entendimientos con el gobierno argentino en torno a los principales objetivos del programa: sostener el ancla fiscal, reforzar las reservas internacionales, reducir la inflación de manera duradera y fortalecer el marco monetario. A todo esto se sumarán medidas orientadas a construir una economía “más abierta, resiliente y orientada al mercado”.
Finalmente, el comunicado celebra el “compromiso continuo” de las autoridades argentinas con el programa acordado.
Aunque no se mencionaron cifras en detalle, estimaciones privadas indican que el país cumplió con casi todas las metas pactadas. Incluso se habría superado el objetivo de superávit fiscal. Sin embargo, no se llegó a la meta de acumulación de reservas, situación que el Fondo estaría dispuesto a pasar por alto mediante un waiver, una especie de perdón técnico que permite avanzar sin penalidades.

























