El mapa energético de Río Negro suma una nueva ficha estratégica con la adjudicación del área Cinco Saltos Sur a la empresa Pan American Energy (PAE). Se trata de un sector de la Cuenca Neuquina que permanecía en el olvido productivo desde finales de la década del 70, pero que hoy, gracias al avance tecnológico de la fractura hidráulica, vuelve a estar en el centro de las miradas. La compañía se comprometió a desembolsar más de 8,5 millones de dólares en los próximos dos años, en un ambicioso plan que comenzará con estudios geofísicos y culminará con la perforación de un pozo exploratorio para confirmar si la riqueza de Vaca Muerta se extiende con fuerza bajo el suelo de esta zona.
La reactivación de este sector no es un hecho aislado, sino que forma parte de una estrategia provincial para consolidar el polo energético del lado rionegrino. Con esta nueva concesión, ya son cinco las áreas destinadas a recursos no convencionales en la provincia. El interés por «Cinco Saltos Sur» radica en los excelentes resultados obtenidos recientemente en siete pozos exploratorios cercanos, lo que alimenta la esperanza de que la región pase de una etapa de estudio a una de desarrollo industrial masivo, generando empleo genuino y movimiento económico para las localidades vecinas.
Dada la ubicación del yacimiento, el pliego de adjudicación incluyó cláusulas estrictas para la protección del entorno. La empresa deberá presentar estudios de sensibilidad ambiental y social sumamente detallados, poniendo el foco en áreas críticas como el Perilago, el sector de El Arroyón y las zonas donde residen familias. El objetivo de la provincia es que el desarrollo hidrocarburífero conviva de manera responsable con el medio ambiente y el crecimiento urbano de Cinco Saltos y sus alrededores, garantizando que la actividad no afecte la calidad de vida de los vecinos.
De obtener resultados positivos en esta primera fase de perforación, PAE podrá solicitar el paso a la etapa de desarrollo, lo que implicaría una inversión aún mayor y la instalación permanente de equipos de torre en la zona. Para Río Negro, este avance representa la posibilidad de diversificar sus ingresos y posicionarse definitivamente como un actor protagonista en la exportación de energía, aprovechando un recurso que estuvo «dormido» durante casi medio siglo y que hoy promete ser el motor del desarrollo regional.

























