La tensión entre la vicepresidenta y el presidente de Argentina ha alcanzado un nuevo punto álgido, tras la reciente derrota del Gobierno en la Cámara Alta. En un contexto de crecientes críticas hacia la gestión de Javier Milei, Victoria Villarruel ha expresado su postura en redes sociales, sugiriendo que si el oficialismo busca recortar gastos, debería hacerlo en áreas menos sensibles para la población, como los viajes y la Secretaría de Inteligencia (SIDE).
La vicepresidenta, respondiendo a preguntas de seguidores en su cuenta de Instagram, mostró su desacuerdo con ciertas decisiones de gasto del Ejecutivo. «Si hay equilibrio, entonces, asistir a los más desprotegidos no debiera ser tan terrible. El tema es que un jubilado no puede esperar y un discapacitado menos. Que ahorre en viajes y en la SIDE y listo», afirmó Villarruel.
Además, en el marco de este intercambio, Villarruel se defendió de las acusaciones de traición que le lanzaron algunos sectores del oficialismo, señalando que no es responsable de la falta de comunicación entre el presidente y su entorno. «¿Un presidente que no puede ni saludar a la persona con la que llegó al poder? Hacele el reclamo a él, yo a la educación no la pierdo nunca”, contestó ante las críticas de un usuario que cuestionaba su lealtad hacia Milei.
La controversia se intensificó tras la aprobación en el Senado de leyes que complican la situación fiscal del Gobierno, incluyendo un incremento en las jubilaciones. Esta situación ha llevado a que Villarruel sea tildada de «traidora» en redes sociales por algunos miembros de su propia coalición.
La dinámica dentro del oficialismo se vuelve cada vez más complicada, y será interesante observar cómo estos roces afectan la gobernabilidad en un momento en que la Argentina atraviesa desafíos económicos significativos.

























