Un grupo de comerciantes gastronómicos, se reunió en las puertas del Municipio de General Roca, exigiendo una respuesta y una solución, ante las grandes perdidas que sufrieron en la Fiesta Nacional de la Manzana, debido a la prioridad de ubicación que se le dio a empresas de Buenos Aires, en desmedro de los locales.
Los comerciantes querían hablar con la Intendenta de la ciudad, pero María Emilia Soria, no se encontraba en el lugar y aseguran que está de vacaciones. En su reemplazo, fueron atendidos por Andrea Cornejo, de habilitaciones comerciales, y por Mariana Soler, secretaria de gobierno. Ambas funcionarias pusieron la cara y receptaron reclamos y propuestas de los manifestantes.
Las quejas fueron encabezadas por el alto costo de la mercadería impuesta por los proveedores municipales, a los que obligatoriamente había que comprarles, lo cual terminó por elevar los precios al consumidor final. Mientras que a las empresas de Buenos Aires, se les dio total libertad para comprar su materia prima.
Según señalaron sus propietarios, los comerciantes locales, fueron colocados en un sector de difícil acceso. En ese sentido, destacaron que la mayoría de los emprendedores sufrieron pérdidas debido a la baja visibilidad de los espacios de comida rápida.
«En ningún momento previo a licitación o en el momento de esta, se nos informó de que la productora sería una competencia, la cual fue sumamente desleal ya que ellos estaban en muy buena ubicación, vendieron lo que quisieron sin ningún tipo de control ni de inspección de los matriculados, ni de bromatología, etc», detallaron en cuanto a la diferencia con los puestos concesionados a una empresa.
El sector explicó que los puestos licitados por el municipio muy tapados por la globa regional, otros quedaron en calles ciegas, tapados con bines.
Los gastronómicos afirmaron además, que recibieron un trato descortés por parte de la Laura Tappata, la funcionaria municipal a cargo de la organización. Se solicitó al Ejecutivo su renuncia al cargo.

























