Esta mañana, operarios contratados para realizar cortes de energía eléctrica por morosidad llegaron a un barrio popular de Cipolletti con la tarea habitual. Sin embargo, al arribar al domicilio, fueron recibidos con disparos, obligando a suspender el procedimiento y resguardarse sin que se registraran heridos ni daños materiales.
La situación generó gran preocupación en la comunidad y en la distribuidora de energía, que analiza reforzar la seguridad en futuros operativos, siempre que las condiciones lo permitan. También informó que coordinará con las fuerzas de seguridad locales para evaluar el contexto y evitar que se repitan incidentes de esta naturaleza.
El episodio expone no solo la resistencia social al corte, sino también la presencia de violencia latente en algunas zonas ante intervenciones por parte del Estado o empresas prestadoras de servicios.

























