La investigación sobre la confección de certificados médicos falsos en Río Negro ha avanzado significativamente desde su inicio en junio del año pasado, cuando el gobernador Alberto Weretilneck denunció el caso. Hasta el momento, la Fiscalía ha identificado a 132 personas involucradas, incluyendo a tres médicos responsables de emitir los certificados apócrifos que permitieron a agentes públicos acceder a licencias por razones de salud.
El fiscal Juan Pedro Peralta lidera el equipo de investigación que ha llevado a cabo allanamientos y secuestro de documentación, teléfonos y computadoras de los implicados. Entre los involucrados se encuentran 90 policías, 28 agentes penitenciarios, cinco docentes y seis empleados municipales de Roca, quienes presentaron los certificados falsos para justificar ausencias laborales.
La denuncia original fue presentada por el gobernador, el fiscal de Estado y su adjunto, lo que desencadenó una serie de acciones judiciales. La Fiscalía ha trabajado en la recopilación de pruebas, que incluyen testimonios y documentación, para construir un caso sólido contra los acusados.
Con la complejidad del caso en mente, se conformó un equipo de cuatro fiscales para acelerar la investigación. Este equipo se ha centrado en notificar a los empleados públicos implicados sobre su responsabilidad en los hechos investigados. Hasta ahora, cerca de medio centenar de ellos ya ha recibido la comunicación judicial.
El gobierno provincial ha criticado el uso excesivo de licencias médicas y ha prometido ser implacable en la persecución de estos delitos. La investigación sigue en curso, y se espera que se presenten más acusaciones a medida que se profundicen las indagaciones.
Este caso pone de manifiesto la necesidad de una revisión exhaustiva de los procedimientos relacionados con las licencias médicas en la provincia, así como la importancia de mantener la integridad en el sistema de salud pública.

























