La Asociación Trabajadores del Estado (ATE), junto a centros de jubilados y organizaciones de adultos mayores, se movilizó este viernes en la sede cabecera del PAMI en Río Negro, ubicada en General Roca, para expresar su preocupación por la situación que atraviesa la obra social.
Durante la jornada, los manifestantes cuestionaron el deterioro de las prestaciones y advirtieron sobre el impacto de distintas medidas en la atención a los afiliados. Entre los principales reclamos mencionaron la reducción de especialistas, el establecimiento de topes en la cantidad de consultas, demoras en la asignación de turnos y dificultades en el acceso a reintegros, prótesis y evaluaciones médicas.
También señalaron problemas en la provisión de medicamentos e insumos descartables, así como un incremento en los copagos por gastos administrativos.
En ese contexto, expresaron su preocupación por el posible cierre del Programa Remediar, que abastece de medicamentos a pacientes con enfermedades crónicas. Según indicaron, en Río Negro la medida podría afectar a miles de personas que dependen de este sistema.
El secretario general de ATE, Rodrigo Vicente, sostuvo que la situación implica un proceso de desfinanciamiento del organismo y advirtió sobre sus consecuencias en la atención de los jubilados.
Por su parte, Mario Cardozo, referente del Centro de Jubilados y Pensionados de Roca, remarcó la importancia de garantizar el acceso a la salud, a los medicamentos y a una alimentación adecuada para los adultos mayores.
Además, desde el gremio denunciaron despidos de trabajadores que se oponen a las medidas y mencionaron el caso de una delegada sindical en otra jurisdicción.
La manifestación se realizó frente a la sede del organismo y reunió a distintos sectores que expresaron su preocupación por el funcionamiento del sistema y su impacto en los afiliados.
























