Este martes a las 11:30 se vivieron momentos de tensión en el barrio cuando un joven de 27 años, oriundo de Neuquén, comenzó a destruir comercios y vehículos en las calles Esquiú y Don Bosco de Cipolletti. Armado con un palo, rompió vidrieras y dañó autos estacionados, sorprendiendo a vecinos y comerciantes que se encontraban en la zona.
En medio del caos, algunos vecinos lograron arrebatarle el palo y, con la misma herramienta, lo golpearon para detenerlo. La policía, que pasaba por el lugar, intervino rápidamente; efectivos de la Subcomisaría 79 y la Comisaría Cuarta contuvieron la situación. Al llegar, el hombre ya había sufrido heridas en la cabeza y la boca, por lo que fue asistido médicamente y derivado a un hospital.
Tras su atención, fue trasladado a la comisaría donde, mediante diálogo, se pudo contactar a su madre, lo que permitió confirmar que el joven padece un cuadro de salud mental. Se encontraba desorientado, descalzo, sin documentos, teléfono ni billetera, y además había abandonado su hogar sin tomar su medicación habitual. 
Fuentes policiales describieron que, en momentos de lucidez, el joven, que es profesor de Educación Física, puede comunicarse con claridad. Sin embargo, en situaciones de alto estrés, presenta alucinaciones y desorientación.

























