El referente de Primero Río Negro cruzó a Pesatti y Ramello tras sus declaraciones sobre la «nueva política». Reclamó el fin de las reelecciones indefinidas, reducir el calendario electoral y una reforma urgente de la Constitución Provincial.
A través de sus redes sociales, Ariel Rivero, presidente del partido Primero Río Negro, lanzó una ácida respuesta ante las recientes declaraciones del vicegobernador Pedro Pesatti y del intendente de Choele Choel, Diego Ramello. Aunque no los nombró de forma explícita, el dirigente apuntó contra la «falta de credibilidad» de quienes, habiendo ocupado cargos durante décadas, ahora pregonan una renovación en las formas de ejercer la política.
Rivero comenzó señalando con ironía que lee con «satisfacción» que dirigentes del partido de gobierno finalmente admitan la necesidad de modificar el sistema. Sin embargo, marcó una contradicción histórica: “Ambos han tenido una carrera permanente en diferentes espacios de poder en los últimos 25 o 30 años, tiempos en los que se fue acrecentando el desprestigio y la poca credibilidad en la función pública”.
En su descargo, Rivero hizo eco de conceptos vertidos por los dirigentes oficialistas, como la «fragmentación política» y el «efecto arrastre de la lista sábana». Al respecto, el exlegislador fue tajante: “Ojalá se hubieran dado cuenta antes de usufructuarla durante tantos años”.
Para el presidente de Primero Río Negro, el cambio real debe incluir:
Fin de las reelecciones indefinidas: Terminar con la permanencia perpetua en el poder.
Ordenamiento electoral: Evitar que el ciudadano sea convocado a votar «cuatro o cinco veces al año».
Ejemplaridad: Volver a escuchar a la gente y terminar con los abusos de la dirigencia.
El pedido de una Reforma Constitucional
Uno de los puntos más destacados del posteo de Rivero fue el reclamo por una Reforma de la Constitución de Río Negro. Según el dirigente, la carta magna provincial quedó «relegada y desactualizada» frente a la realidad nacional.
“Vengo sosteniendo en soledad que es necesaria una reforma. Hay que adecuarla y compatibilizarla con la Nacional, que fue modificada en 1994, seis años después que la nuestra. Hoy tenemos incluso artículos que son opuestos a la Constitución de la Nación”, argumentó Rivero.
Esperanza en «nuevos aires»
Hacia el final de su publicación, Rivero se mostró esperanzado con el contexto político actual, señalando que los «nuevos aires» que se respiran en el país pueden favorecer el fin de los privilegios.
«Toda la dirigencia deberá sincerarse, volver a escuchar y hablar con la gente, mirarse a la cara y consensuar para poder cambiar el rumbo y armar un verdadero proyecto para Río Negro», concluyó, reafirmando su postura de una política «ordenada» y alejada de los personalismos de largo aliento.

























