En una entrevista con FM DE LA COSTA, Ariel Rivero, candidato a senador nacional por Primero Río Negro, compartió sus propuestas de cara a las próximas elecciones, defendió la política como una herramienta de transformación y apuntó contra el oficialismo y la oposición nacional. El dirigente destacó su intención de defender los intereses de la provincia y reiteró su sueño de ser gobernador.
Rivero, que se definió como un político que actúa por «convicción» y no por «necesidad», sostuvo que la política es la única herramienta para transformar la realidad y que es necesario que la gente vuelva a creer en ella. En este sentido, criticó a sus competidores, Martín Soria (Unión por la Patria) y Lorena Villaverde (La Libertad Avanza), por hacer «papelones» que desprestigian a la política.
Propuestas y defensa de Río Negro
El candidato de Primero Río Negro afirmó que, de llegar al Congreso, defenderá los intereses de su provincia. Manifestó que votaría en contra de la anulación del presupuesto universitario, aunque cree que es necesaria una auditoría de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) para verificar en qué se gasta. También se opuso al aumento de la edad jubilatoria, un tema que, según él, estará en la agenda del Congreso.
Otro de los puntos centrales de su discurso fue el traslado de la capital federal a Viedma, una idea que, a su juicio, tiene más sentido que nunca. Afirmó que el interior del país está «maduro y responsable» y que el equilibrio político e institucional permitiría poner este proyecto en la agenda nacional.
Críticas al gobierno nacional y sueño de gobernar
Si bien reconoció los «aciertos» del gobierno de Javier Milei en materia económica, como la baja de la inflación, Rivero fue enfático en sus críticas. Sostuvo que la reducción de la inflación no puede lograrse «a costa de qué» y que el gobierno nacional debería apoyar la obra pública y transferir los fondos que les corresponden a las provincias.
Finalmente, Rivero cerró la entrevista reiterando su aspiración de gobernar la provincia en 2027. «Pienso ser parte del poder, a mí siempre me gustó el Ejecutivo», afirmó, y agregó que está convencido de que el modelo que él pregona es el que necesita Río Negro para solucionar sus problemas.

























