La industria automotriz argentina atraviesa uno de sus momentos más críticos y el pedido de auxilio se hizo sentir con fuerza este jueves durante el lanzamiento de Automechanika, la feria más importante del sector. Los referentes de las terminales y las autopartistas coincidieron en una urgencia: es necesario blindar el comercio con Brasil para evitar que los productos asiáticos terminen de hundir la fabricación local.
Juan Cantarella, presidente de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), fue tajante al señalar que las reglas actuales del Mercosur son «irrisorias» y permiten la triangulación de productos chinos. «No podemos decir si somos competitivos contra China si ni siquiera sabemos si cumplen con las normas antidumping» , sentenció, marcando una diferencia con Brasil y México, que ya aplican restricciones para proteger sus mercados.
Los números en rojo
El reclamo no es casual. Según los últimos datos del INDEC, la industria automotriz ha tocado mínimos históricos:
- La producción de vehículos se desplomó un 30% anual en el primer bimestre.
- La fabricación de autopartes cayó más del 20%.
- Es el nivel de actividad más bajo registrado desde junio de 2024.
El «impuesto a la producción»
Además de la competencia externa, los empresarios locales apuntaron contra la «mochila» impositiva argentina. Cantarella calificó de «cobardes» a tributos como Ingresos Brutos, el impuesto al cheque y las tasas municipales, argumentando que castigan más a quien produce que al que simplemente comercia. «Cuanto más integrada está una empresa, más carga impositiva tiene», reclamó.
El espejo brasileño
Mientras la Ley Autopartista argentina vence en 2027 sin un horizonte claro, el sector mira de reojo a Brasil. El país vecino lanzó recientemente el plan MOVER, que otorga fuertes incentivos fiscales para quienes inviertan en tecnología y eficiencia.
Desde AFAC y ADEFA piden que Argentina y Brasil relancen su acuerdo bilateral mucho antes de 2029 (fecha pautada para el libre comercio) para dar previsibilidad a las inversiones y evitar que las fábricas sigan perdiendo terreno frente a la importación desmedida.
























