El avance del Oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS) está transformando la economía de la región atlántica de Río Negro, generando más de 5.000 puestos de trabajo y una apertura récord de nuevos comercios en las localidades de Sierra Grande, San Antonio Oeste y Las Grutas.
Un motor de empleo y actividad comercial
Según datos del gobierno provincial, la construcción del oleoducto ya emplea a 2.550 trabajadores de forma directa y a más de 2.450 de forma indirecta. La mayoría de la mano de obra, entre el 80% y el 85%, es rionegrina. Este movimiento laboral ha disparado la demanda de vivienda y servicios.
En Sierra Grande, epicentro del proyecto, la demanda de alquileres ha crecido exponencialmente. En 2025, el municipio registró 65 nuevas habilitaciones comerciales, superando las 51 del año anterior. Los rubros de gastronomía, alojamiento, transporte y servicios inmobiliarios son los que más han crecido.
En San Antonio Oeste y Las Grutas, la tendencia es similar, con 110 nuevas habilitaciones comerciales en lo que va del año. En estas localidades turísticas, el proyecto ha logrado una ocupación hotelera sostenida durante todo el año, lo que complementa la actividad de temporada.
Oportunidades para proveedores locales
El gobierno provincial, junto con la UOCRA, ha impulsado programas de capacitación para que empresarios y emprendedores locales se integren como proveedores de bienes y servicios para el oleoducto. Como resultado, siete nuevas empresas se radicaron en la región para atender esta demanda.
Además de los beneficios locales, el proyecto, que representa una inversión de 3.000 millones de dólares, conectará Vaca Muerta con el Atlántico, lo que permitirá a la provincia generar ingresos superiores a los 1.000 millones de dólares en los próximos 13 años.
El gobernador de Río Negro destacó que el oleoducto «consolida a Río Negro como referente en la generación de oportunidades laborales, en la atracción de inversiones y en la integración de infraestructura estratégica para el desarrollo nacional». La proyección oficial es que el sector de la construcción mantenga pleno empleo hasta 2030, gracias a las obras complementarias asociadas al proyecto.

























