En medio de una profunda crisis, los productores frutícolas de Río Negro y Neuquén, agrupados en la Federación de Productores Frutícolas, acordaron solicitar una reunión urgente con la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI) y las pymes del sector. El objetivo es debatir sobre la enorme brecha entre el precio que reciben por sus productos y el precio de venta al público.
En un encuentro en Allen, los presidentes de las 14 Cámaras de productores de ambas provincias compartieron sus preocupaciones. Ariel Diomedi, presidente de la cámara de San Patricio de El Chañar, se lamentó: «Fui a San Martín de los Andes y estaba una manzana Granny Smith a 5.000 pesos, y a mí me la están pagando 200».
La situación se agrava por el aumento de los costos de producción. Omar Greco, productor de Villa Regina, resumió la situación: «Los precios son malos, porque son los mismos del año pasado, pero todos los costos se fueron incrementando». Los productores señalan que los insumos, como los plaguicidas, están dolarizados, lo que hace indispensable un financiamiento externo para la producción.
Además del encuentro con la CAFI, los productores decidieron elevar sus exigencias a los gobiernos provinciales. Acordaron solicitar la renovación del fondo nacional para gastos de cosecha y la creación de un fondo provincial, a corto plazo y a tasa cero, para los gastos de poda. Por unanimidad, reiteraron el pedido de una reducción en la carga impositiva para poder mejorar la rentabilidad del sector.

























