El Gobierno nacional se encuentra evaluando la posibilidad de concesionar el complejo aduanero Cardenal Samoré, ubicado en el sur de Neuquén, en lo que podría ser un cambio significativo en la gestión de los pasos fronterizos del país. La noticia fue confirmada por el gobernador Rolando Figueroa durante la apertura del 39° Comité de Integración de Los Lagos, donde destacó la necesidad de mejorar la infraestructura de estos complejos.
Figueroa comentó que, según su información, el gobierno de Javier Milei está avanzando en la privatización de la atención en el Cardenal Samoré, aunque subrayó que se trata de una iniciativa que aún se encuentra en una fase preliminar y no refleja un cambio inmediato. Este paso internacional conecta la ruta nacional 231 de Argentina con la ruta Osorno-Puyehue de Chile, y es un punto crítico para el cruce de personas y mercancías. Se estima que hasta 4,500 personas transitan por este paso diariamente, especialmente durante la temporada estival.
La intención del Gobierno de Milei de privatizar la gestión de ciertos centros de fronteras no es nueva. Este año, se realizó un llamado a licitación para la concesión del Complejo Terminal de Cargas (Cotecar) en Paso de los Libres, Corrientes, un paso fronterizo clave con Brasil. Esta medida se enmarca dentro de una estrategia más amplia para optimizar la administración de los pasos fronterizos, promoviendo la inversión en servicios complementarios, como restaurantes y hoteles, que serían gestionados por empresas privadas.
Sin embargo, es importante destacar que la seguridad fronteriza y los controles migratorios seguirían bajo la supervisión del Estado. Instituciones como la Aduana, Migraciones, Senasa, Sanidad de Frontera y Gendarmería Nacional continuarían operando en el área, lo que garantizaría que las funciones esenciales de control y seguridad no se vean comprometidas por la privatización.
El avance hacia un modelo de gestión privatizada en los pasos fronterizos ha generado diversas opiniones. Mientras que algunos ven en esta medida una oportunidad para mejorar los servicios y la infraestructura, otros se muestran cautelosos respecto a la efectividad de la privatización en la optimización de estos complejos.
La decisión de avanzar con la concesión del Cardenal Samoré, al igual que la de Paso de los Libres, refleja un intento del Gobierno de Milei por modernizar la infraestructura fronteriza del país y atraer inversiones que mejoren la experiencia tanto para los transportistas como para los viajeros. Sin embargo, el éxito de esta iniciativa dependerá de la implementación y de cómo se manejen las relaciones entre el sector privado y las instituciones estatales encargadas de la seguridad y el control en las fronteras.

























