La actual conducción del Club Deportivo Roca encendió las alarmas de la comunidad «Naranja» al dar a conocer la profunda crisis financiera e institucional que compromete el normal funcionamiento de la entidad. Mediante un extenso y severo informe, la Comisión Directiva que encabeza Jorge Escaris blanqueó que el pasivo acumulado por la institución asciende a los 950 millones de pesos. Ante un panorama que calificaron como uno de los más complejos en la historia reciente del club, las autoridades confirmaron la puesta en marcha de un plan de contingencia urgente para blindar el patrimonio remanente.
De acuerdo con el desglose pormenorizado que brindaron las autoridades, la millonaria deuda está estructurada principalmente por un frente judicial múltiple. Entre los principales pasivos se registran ejecuciones de carácter fiscal, diversas demandas del ámbito laboral y los compromisos derivados de un convenio extrajudicial vinculado al predio denominado ‘Cajón’. A esto se suma el impacto económico de un fallo civil condenatorio en contra del club, originado tras un grave accidente que sufrió una espectadora dentro de las instalaciones del establecimiento deportivo.
Frente a este escenario de asfixia financiera, agudizado por un marcado descalce en el flujo de fondos habituales, la dirigencia advirtió que la continuidad y el sostenimiento de las diferentes disciplinas deportivas dependerá pura y exclusivamente de una administración estricta y de la optimización de los ingresos corrientes. «La situación actual es crítica y no permite ningún tipo de margen para el error», sentenció la conducción en el escrito, remarcando que cada movimiento económico a partir de ahora estará bajo un esquema de control sumamente riguroso para evitar el cese de actividades sociales.
Lejos de asumir el conflicto como una contingencia propia de la coyuntura, la comisión que comanda Escaris apuntó directamente hacia las gestiones precedentes. El equipo legal de la institución ya se encuentra evaluando la viabilidad de iniciar acciones judiciales tanto contra las anteriores comisiones directivas como contra los asesores jurídicos que intervinieron en las causas que hoy arrastran al club al borde del colapso. «No permitiremos que las negligencias del pasado destruyan el esfuerzo del presente, ni que sepulten la rica historia de nuestro club», concluye el documento, que cerró con un agradecimiento explícito hacia los socios y simpatizantes que acompañan el día a día institucional.
























