En medio de la interna del PRO rionegrino, la irrupción de sectores vinculados al espacio de Tortoriello promoviendo la candidatura opositora de la legisladora Martina Lacour encendió alarmas dentro del partido. Dirigentes denunciaron la injerencia de actores externos y apuntaron a una estrategia para disputar la conducción partidaria mediante una lista alternativa impulsada desde afuera.
Pero lo que comenzó como una pelea doméstica terminó revelando una contradicción mayor: el armado político que promueve el diputado libertario incluye dirigentes alineados con el kirchnerismo, en particular con el sector que responde a Soria. La propia dinámica de la interna dejó expuesta esa convergencia, que hasta hace poco era negada o minimizada en público y pudo verse como dirigentes peronistas punteaban el padrón del PRO en busca de adhesiones a la lista tortoriellista.
No se trata de un hecho aislado. Desde hace meses circulan señales de entendimiento entre ambos espacios. Referentes del peronismo rionegrino ya habían dejado abierta la puerta a un acuerdo con Tortoriello, bajo la lógica de construir una alternativa amplia para disputar el poder provincial.
La contradicción es evidente: quien llegó al Congreso bajo el sello de La Libertad Avanza, con un discurso fuertemente crítico del kirchnerismo, hoy aparece articulando políticamente con uno de sus principales exponentes en Río Negro.
Así, el intento de Tortoriello de avanzar sobre el PRO no solo tensiona a ese espacio, sino que termina confirmando lo que hasta ahora se movía en el terreno de las especulaciones: su acercamiento al kirchnerismo y una alianza que reconfigura el mapa político provincial.

























