General Roca, Río Negro. Los vecinos del barrio Fiske Menuco denuncian una situación crítica: llevan casi un mes sin servicio de agua potable, un problema que se agrava ante el calor extremo de la región. La situación ha generado hartazgo y desconfianza hacia las gestiones municipales.
Una vecina del barrio, relató que, tras presentar notas y acudir al municipio, fueron atendidos por la intendenta María Emilia Soria. Sin embargo, la solución inicial fue un camión de agua que la vecina calificó de «una vergüenza porque no alcanza». Los vecinos se están organizando para que el reclamo se materialice en soluciones reales.

Demoras y desconfianza por la obra
El problema se centra en la finalización de una obra que, según el Municipio de Roca, ya tiene una cisterna lista (trabajo realizado por ARSA), pero aún falta instalar las bombas para enviar el servicio a los domicilios.
Inostroza detalló las últimas novedades:
- El Municipio informó que la cisterna tenía una fuga, que «oh casualidad ya la arreglaron hoy».
- Dijeron que traerían las bombas y que, tras las pruebas, se daría el pase a ARSA para que libere el agua.
- «Después de 4 semanas recién hoy vienen a poner bombas, pero bueno no creemos que en una semana esté todo», expresó una vecina.
La vecina cuestionó la gestión de la intendenta: «Lo que le planteamos es cómo van a sacarnos de una red y conectar a otra cuando no está habilitada».
Cortes inesperados y conflicto con ARSA
La situación se complicó aún más cuando los vecinos denunciaron que «este martes vinieron y nos cortaron la manguera que llevaba agua a nuestros domicilios y nos dijeron que no vamos a tener agua».
Mientras tanto, desde Aguas Rionegrinas (ARSA) se deslindaron de la responsabilidad por la demora final, aclarando que su parte de la obra está terminada. El gerente general de ARSA, César del Valle, precisó: “La obra de Fiske Menuco es del Municipio, tienen acompañamiento de provincia. El empalme y la cisterna ya está lista”.
El Municipio señaló que la empresa encargada de la instalación «estima que la semana próxima estarían instalando las bombas», aunque los vecinos, que ya llevan entre tres y cuatro semanas sin agua, se muestran escépticos sobre el cumplimiento de este nuevo plazo.
























