Allen, Río Negro. El municipio de Allen decidió no realizar la Fiesta Nacional de la Pera en 2026 debido a un contexto económico «crítico», según fuentes dentro de la administración local. Aunque la decisión no se ha anunciado oficialmente, se considera un «secreto a voces» y un tema «casi cerrado».
La suspensión del evento más representativo de Allen revela la gravedad de la situación financiera del municipio. La crisis se atribuye directamente a los «desorbitantes gastos» ejecutados en la edición anterior de la Fiesta de la Pera, calificada como «histórica» por el intendente Marcelo Román.
Los gastos que llevaron al «Cataclismo económico»
La última edición de la Fiesta de la Pera habría dejado las arcas municipales al borde del colapso debido a una serie de gastos abultados y cuestionados:
- Contrataciones millonarias de bandas.
- Incrementos salariales muy por encima del promedio nacional.
- Gastos abultados en publicidad y asesorías externas.
Una fuente del gobierno local reconoció que «no hay plata». El panorama es tan delicado que el municipio ni siquiera ha podido pagarle al proveedor de sonido de la fiesta anterior, una deuda que asciende a varios millones. Otros proveedores también estarían a la espera del cobro de compromisos impagos.
La medida, si bien parece sorpresiva y negativa, es un acto de responsabilidad frente a la crisis. En General Roca la irresponsabilidad de la municipalidad se hace notar. En el consejo deliberante aprobaron un presupuesto que duplica la recaudación que el municipio tiene mediante impuestos, una futura deuda para los roquenses. A pesar de esto, Maria Emilia Soria traerá para la Fiesta de la Manzana artistas que cobran miles de dólares por tocar 45 minutos. Decisiones que solo una progresista que se dedicó toda la vida a la política, y no sabe lo que es generar dinero, puede tomar; Eso si, con el dinero de los contribuyentes.

























