La situación es crítica para las familias que residen en la calle Lago Quillen al 1200, en el sector rural de General Roca, Río Negro. Los afectados señalan que, tras el breve temporal de viento y lluvia del viernes, el servicio eléctrico se interrumpió y no regresó, afectando gravemente la vida cotidiana debido a la falta de servicios básicos complementarios.
La vecina explicó que la falta de energía eléctrica anula la posibilidad de extraer agua, ya que en la zona dependen de bombas conectadas a perforaciones. «Tenemos animales y nosotros también necesitamos consumir agua, usar los baños y demás», detalló la vecina, quien también alertó sobre la pérdida de la cadena de frío de los alimentos en una jornada de intenso calor.
Los damnificados manifestaron su frustración ante la falta de canales de comunicación efectivos con la prestataria. Según el relato, los reclamos realizados al número de atención al cliente no han derivado en respuestas concretas, ya que solo son atendidos por sistemas automatizados. Además, critican que las oficinas comerciales permanezcan cerradas hasta el lunes, dejando a los usuarios en un estado de desprotección total frente a los gastos extra en combustible para cargar dispositivos o conseguir agua.
«No hubo una catástrofe climática, solo corrió un poco de viento y algo de lluvia» dijo la vecina con indignación. Además, señalo que frente a los intentos de comunicarse con EdERSA obtuvieron nulas respuestas, y solamente pudieron comunicarse con un bot que no les brindó ninguna solución.

Hasta el momento, la empresa EdERSA no ha emitido un comunicado oficial detallando cuándo se normalizará la prestación en la zona de los barrios Aliaga, Cruz del Sur y alrededores.

























