Poco antes de las 3 de la mañana de este miércoles, mientras la ciudad dormía, la atención de un operador del centro de monitoreo 911 RN Emergencias evitó que un robo quedara impune en la zona norte de General Roca. El seguimiento comenzó en la intersección de las calles San Juan y Los Mirlos, cuando las cámaras captaron a un joven circulando en bicicleta con una actitud que despertó sospechas. Tras ingresar a una propiedad, el sujeto reapareció minutos después cargando un bulto negro de gran tamaño, lo que activó de inmediato el protocolo de alerta.
Con la precisión de quien sigue un guion en tiempo real, el operador no solo dio aviso a la Subcomisaría 69, sino que mantuvo el control visual absoluto del sospechoso mientras este intentaba ocultarse en las calles desiertas de Barrio Nuevo. La coordinación entre el centro de monitoreo y los patrulleros en calle fue milimétrica: la policía recibió la ubicación exacta y los movimientos del joven, lo que permitió acortar los tiempos de respuesta y cercar al delincuente antes de que lograra poner a resguardo el botín.
Al verse acorralado, el joven abandonó la bicicleta e intentó una fuga desesperada a pie, pero fue reducido por los efectivos a pocas cuadras del lugar. Al inspeccionar el objeto que transportaba, se confirmó que se trataba de un parlante profesional perteneciente a una iglesia evangélica de las inmediaciones. Para lograr el robo, el ladrón había forzado las rejas de una puerta y utilizado una escalera para extraer el equipo de sonido, una maniobra que creyó inadvertida pero que fue registrada paso a paso por la tecnología provincial.
Este procedimiento vuelve a poner de relieve la importancia del sistema de videovigilancia como herramienta de prevención y prueba judicial. Gracias a la interpretación rápida de las imágenes por parte del personal del 911, no solo se logró la aprehensión del sospechoso, sino que se recuperó un elemento vital para la comunidad religiosa del barrio. El detenido fue puesto a disposición de la Justicia, mientras que el parlante y la bicicleta quedaron secuestrados como evidencia del hecho.

























