La resolución fue confirmada durante la audiencia de control de acusación, instancia en la que el tribunal interviniente desestimó los planteos de la defensa de Cristian «Chino» Araneda y ratificó la prórroga de la medida cautelar que lo mantendrá privado de su libertad. De esta manera, el joven llegará detenido al debate oral en el que se determinará su responsabilidad penal por el fatal hecho ocurrido sobre la Ruta Nacional 22, en el tramo correspondiente a la provincia de Río Negro.
El trágico episodio tuvo lugar en noviembre de 2025 a la altura del kilómetro 1204 de la mencionada traza federal. De acuerdo con la reconstrucción volcada en el expediente judicial, la camioneta Volkswagen Amarok V6 que conducía Araneda embistió de lleno la parte trasera de una Ford EcoSport que se encontraba detenida al costado del camino debido a un inconveniente con el equipaje. Como consecuencia directa de la violencia del impacto, el vehículo de menor porte se incendió sobre la calzada.
El siniestro se cobró la vida de cuatro integrantes de una misma familia procedente de la localidad de Catriel que viajaba con destino a Las Grutas: Liliana Cocuzza, de 60 años; su hija Karina Gutiérrez Cocuzza, de 32; y dos niños de 4 y 6 años de edad. En el lugar, únicamente logró sobrevivir Justo Pastor Gutiérrez, quien pudo salir del automóvil antes de que las llamas consumieran la estructura del rodado.
Entre los elementos probatorios centrales incorporados al legajo de la causa figuran los peritajes mecánicos y accidentológicos, cuyos resultados determinaron que la camioneta guiada por Araneda se desplazaba a una velocidad que superaba los 170 kilómetros por hora momentos antes de la colisión. Frente a la gravedad del hecho y los riesgos procesales, las autoridades judiciales sostuvieron la firmeza de la prisión preventiva pese a los reiterados intentos del imputado por obtener la morigeración de su detención o la libertad provisoria.

























